PUESTA EN MARCHA

Es enero, el tractor llegó y sin respirar apenas perfeccionó La Planilla y luego Chelva. Estoy más feliz que un espárrago silvestre. La cosecha se ve a simple vista copiosa como la tierra, en perfecto estado para laborear, que el invierno hasta nievecilla nos había dejado desde hace días, o sea, tempero a tope y al natural puro. El día era perfecto a juzgar por el sol, la luna y las estrellas todas.


Chelva Planilla es consciente que cada momento es importante para conseguir un resultado óptimo; así es la agricultura ecológica, biodinámica, u orgánica, la que va al ritmo de la naturaleza y su medio ambiente.






Lo ratifica el paisaje uniforme y de apariencia perfecta. La alegría se nos sale por los poros y esto os lo escribo desde el alma. El trabajo y la espera bien han válido. El punto de satisfacción es siempre el equilibrio y la armonía con la tierra, también está viva y nos seduce transformando formas y texturas, sabores y colores insuperables.